"y llegar a conocer mejor tus lunares que mis propios versos"
sábado, 18 de junio de 2016
En ese momento, mis rodillas me resultaban tan débiles, que se me hacía imposible mantenerme en pie. Sólo me hundí en el abismo, era como si algo desde dentro me llamase con urgencia. Sentía mucha angustia en el pecho; pero mucha calma también.
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