Quizá pido demasiado,
quizá no sé apreciar lo que tengo,
quizá este inconformismo mío siempre quiere más.
Puede que no sepa de dónde sacar las fuerzas
o es que las tengo demasiado escondidas en aquel cajón,
el de los recuerdos y las historias pasadas,
ese que me da miedo abrir
pero que me sé de memoria.
Borrar, cambiar, crear,
igual no sería tan malo.
Tengo miedo, siempre lo tengo, podría merecer la pena -me repito todos los días-.