No quiero perderte al despertar. Que me duele, que me escuece, tanto, que me rompo.
Es despertar y ver que no estás, y es todo gris, negro, blanco, sin ti.
Nos imagino teniéndonos el resto de mi vida, de la tuya, de la nuestra.
Y ahora vuelvo a escribirte mil versos más, a ver si te encuentro en cada letra, porque poesía eres tú en mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario